Piensas mucho en la vida
en los trapos tristes y en las penas
hervida de sudor te ofreces
aliviada de tus torres y de tu condena a muerte
la savia blanca
leche fresca otorgará
asiento para la de mi izquierda
bolsillo roto mi descosturada derecha
nada cae de mi alegría
ni el dolor de tu pena
envuelta de un candor incierto
cojeas histéricamente
y al recordarme sudan tus ojos
tejida de deseo imaginas ser una estrella
juegas con mi aliento
desolada
arrepentida
sensual
me devuelves el sábado
que un domingo me perdiste
abrazado al consuelo de tu frente
me doble sobre ti
y quede doblado
doblegado
sábado, 21 de junio de 2008
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