La mujer que me acompaña
adora el dolor ajeno que la daña
ella me habla de las bruscas manos
que en mi recuerdo
no sé dónde las he descrito
suspende su hacha para trotar volando y
no la calma la felicidad de mi pecho en mano
ama su frente enrojecida
que late en su alma
hábil y talentosa
como un analfabeto competente
que no se acongoja
y se mantiene firme
frenética
alentando el aire
de su protesta fragorosa
Esta mujer que me acompaña
sube y baja de mi talón
herida en su pecho del amor
y de su rebelión
distante de su sueño
ojerosa de tanta sed
que la cubre de hierro
La mujer que me acompaña
se embriaga de palabras
bañada de hojarasca
puño en alto
sedienta de mi viaje
Mito cruel el ser su amante
tanto fuego ante la puerta cerrada
atrevida
matinal
compañera duplicada
apoyada de mis versos
alarmada y derrumbada de sus claustros
expiando nuestras lámparas en cada regazo
seguro estoy que moriremos de vida
y no de tiempo
fundidos en un solo cuerpo solidario
con una lanza atravesada
en el ombligo y en el alma
Esta mujer que me acompaña
¡Cosa tremenda!
existida y convulsiva
convaleciente del deseo
de ternura y revolución
sábado, 21 de junio de 2008
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me parece la descripción de una amante, apasionada en la intimidad y luchadora en la vida. Felicitaciones, es hermoso.
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