El revolucionario errante
llego solo y desnudo
desamparado nació entre penurias
y aunque así fue desde el principio
poco a poco
convirtió ese mal tiempo en una mañana
y se detuvo de sangre
mientras de cansancio sonreía
Como un río de corriente subterránea
se levanto del suelo
a pesar de los golpes
de haber caído
Corría
se agitaba y aplaudía
como un temporal poderoso de gritos de libertad
se mordía los codos con esperanza
y a pesar de que lo destrozaban
no se quebraba
A través de músicas magnéticas
y de canciones fortalecedoras
mantenía el ritmo de sus batallas
concentraba su figura
y proyectaba su destino
Orgulloso de su esperanza poblana
encendía el fósforo de su grandeza
llamando a unos y a otros
para acompañarlo a caminar
sobre duras piedras
acorralados en rejas de sudor
apretando los dientes
y trazando planos
en mapas de estrellas
Aclamado y fuerte
lo admiro en mis horas de vigilia
doy cinco
cien
mil pasos
hacia su vida soñada
observándolo con ojos llenos de preguntas
¿Acaso te honra este animal que te deshonra?
Negando los candados extáticos de la oficialidad
motivado por una sed mundana y comunal
¡Quebranto mis cadenas!
¡Cautivo de tu cólera!
Entonces me convierto en:
¡Revolucionarios errante!
¡Especialista de la miseria!
¡Mendigo de pasiones!
En tanto otros dignificaban sus instintos con alegría
El revolucionario errante me invitaba a hurgar
en las caídas altas de los miserables burgueses
sonriendo ante la estrechez de sus trajes
hechos a medida de sus falsas grandezas
Claro y atento sonreía a dos manos
como un hombre cualquiera
encendiendo caminos con luz de conocimientos
para dejar de ser ciegos en nuestros propios laberintos
La gente lo admiraba y lo saludaba
proclamando en poesías y cánticos
el crecimiento de su obstinada vida
Él sonreía
a pesar de que a escondidas lloraba
pues era un ser humano con reales agonías
Aquí y allá sufrió de azotes
tulleron su carne incesante con torturas
y más se decidía
cuanto más fórmulas creaban sus palabras
revelando en la cámara oscura de la vida
lo que se mira sin ver
surgiendo entre cruces con alas abiertas de deseos
bajo la luz cruda reconociéndose ante un espejo
como águila del porvenir
envalentonado y mortificado
infinito y pequeño
Junto al revolucionario errante
que llego de lo desconocido
todos compartimos nuestras migajas
para saciar su apetito de fugitivo
contemplábamos su rostro florecido
de trabajo y de cansancio
Respetuoso era del vendedor ambulante
primo de sangre del empleado público
compañero de hambre de los necesitados
Suspirando de rabia ante destrozadas aldeas
protegía a las dulces madres bajo el filo de su espada
rescatando sonrisas tiernas de entre bosques de sombras
y todos juntos
se liberaban cansados de sus cárceles
recuperando sus aires de falsa o verdadera dignidad
con voces penetradas de porvenir
agitaban la marea y rompían el viento
con un sorprendente rasgo delicado
El revolucionario errante trotaba bajo el cielo
amando sus cansados pies
quemando piernas y muslos
jóvenes de revolución
Enardecido de pasión
predicaba con optimismo ante mejillas sucias y humildes
sus brazos presos de blancas vidas soñadas
en donde se acabarían las oscuras diferencias
Místico de cuerpo
palpita ahora en órbitas de pensamientos
como un libertador feroz
voluntario profano de la justicia
positivo combatiente de la verdad de un abrazo
Redoblan los tambores y suenan los guijarros
atrevidos suenan los acordes de las guitarras
mientras él se tiende templado
a contemplar desde el polvo universal
Coronando la paz entre peligros
se inclinaba respetuoso y emocionado
procurando una temperatura sin ardor
se esforzaba por extender
el meñique insepulto que construya
los nuevos horizontes
los nuevos arco iris
Cambia la ciudad y furiosa se inquieta
lejana y moribunda
no me extraña el sentido de su vida
pues al final del camino
aventuras y desventuras
en consecuencia de su esencia
es igual para todos los hombres
Al revolucionario errante la contradicción interna
jamás le permitió la indiferencia
era capaz de producir estremecimientos
al hierro que media su altura
avivando rebeldías con voz firme
levantando vagos con ocho letras
¡L I B E R T A D!
Reanimando a los ilusos decaídos
a los cabrones de profesión
los miedosos e incapaces
los coimeros y cafichos
políticos corruptos
y también los arrepentidos
El revolucionario errante
era un aliado de los débiles
también un fantasma circunstancial
insólito y vulgar
desatando códigos hacia recónditas distancias
sacrificaba pájaros hechos de papel
desprendiendo la superficialidad
como si fuera la tinta de sus pasos
Fugaz dormía a quemarropa
saludaba dignamente a la tierra
descubriendo lo ordinario de lo extraordinario
poniéndose de pie ante la visita de la muerte
gritando fuerte y a viva voz
¡L I B E R T A D!
Jamás influyeron en él
los instintos de una tumba
pues sabia que no morirá
aunque pareciese que agonizaba
tan grande fue su primer suspiro
que inmenso lo hizo el último
Cruzando regiones tenebrosas lo castigaron y persiguieron
exangüe cayo de cara sobre la tierra
descubriéndose y redescubriéndose
como un individuo común
mostrando sus pupilas llenas de luz
silenciosas y resplandecientes
fijos los ojos más vivos que muertos
queriendo olvidar el caliente fuego
que atravesaba su corazón
Apedreado y burlado
mortalmente herido
este combatiente de lo fúnebre
se levanto como un héroe tórrido
íntimo de espíritu elevo sus últimas palabras:
AMIGO CAMARADA COMPAÑERO HERMANO
Un niño ríe ante su juguete de cartón
y el revolucionario errante
quien sufrió largo y tendido
que mostró su ira al mundo
murió en un rincón solo y triste
como llego a la vida
¡Pero renacerá por siempre!
¡En cada hombre y mujer
de manos y rostros curtidos!
sábado, 21 de junio de 2008
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